Los ojos quieren mirar desde la lejanía
recordando los horizontes de pasiones,
trayéndolos de nuevo con suspiros
con caricias que viajan en el viento.
Los momentos que se pierden en cada frase
y se recrean en tu vientre;
esa pasión que escapa de los olvidos
es una vida que late en el rincón de tu corazón.
La tentación constante de repetir las noches de caricias,
el anhelo divino de navegar tu mar y cielo
debimos estar más tiempo aquella primera vez
una noche más, una estrella más, una luna más.
Hay un sendero que miro y desaparece
aparecen tus manos que son caricias siempre,
tu voz para arrullarme,
tu boca para besarme una vez más.
Los ojos quieren dejar la lejanía
abandonar el recuerdo para hacerlo presente
en tu aliento y en tu voz
para mirarte y a tu lado desparecer.
Hay una intensión firme de ocultarme contigo,
un plan para que tus ojos me aniden otra vez
en ese necio interior en donde descansas siempre,
en ese rincón mis ojos quieren llegar.
De nuevo una voz juguetona
que muestra su incontenible anhelo,
su ansia divina por tu piel,
tu incontenible intención de escapar de la lejanía.
recordando los horizontes de pasiones,
trayéndolos de nuevo con suspiros
con caricias que viajan en el viento.
y se recrean en tu vientre;
esa pasión que escapa de los olvidos
es una vida que late en el rincón de tu corazón.
el anhelo divino de navegar tu mar y cielo
debimos estar más tiempo aquella primera vez
una noche más, una estrella más, una luna más.
aparecen tus manos que son caricias siempre,
tu voz para arrullarme,
tu boca para besarme una vez más.
abandonar el recuerdo para hacerlo presente
en tu aliento y en tu voz
para mirarte y a tu lado desparecer.
un plan para que tus ojos me aniden otra vez
en ese necio interior en donde descansas siempre,
en ese rincón mis ojos quieren llegar.
que muestra su incontenible anhelo,
su ansia divina por tu piel,
tu incontenible intención de escapar de la lejanía.
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