Pues sí, me siento un poco solitario,
pero ya me acostumbré;
disfruto del silencio
qué nos causa la soledad?
Pues la distancia, las calles
aferrarnos al recuerdo;
el recuerdo a veces aprisiona
las calles llenas de gente
que no son nada porque no nos hablan,
no nos miran.
La prisión para disfrutar de ese silencio,
es el amor a nuestra intimidad;
ahí somos nosotros
donde no nos podemos engañar,
es duro, no podemos engañar!
La soledad es el celo de nosotros mismos
pero no me convence,
es el sabernos libres
y no querer perder del todo esa libertad
que a la vez nos ata
y no nos deja volar en compañía.
La libertad de la soledad es saber tender la mano,
ofrecer el pecho para llorar
y a la vez saber reír en compañía
y no sentir angustia al momento de partir.
Son lindas las noches por esto
es por eso que me desvelo tanto;
todo el día ando con palomas en la cabeza
que me cantan ese sonidito suave
y luciérnagas que dan puntitos de luz.
No puedo más que dejarlos en letras
cantos y luz
en letras con que me desahogo
noche tras noche.
IsaSam 23/06/09
Me hice agua esta tarde
y deje que la gravedad me llevara.
Deje mi presencia
en las calles y las ramas de los árboles.
Me quedé un momento
en mi lago artificial.
Mis nubes
apagaron el sol quemante.
En lágrimas llegue al suelo
desde el techo de las casas.
Me abrí paso
por donde siempre he de llegar al final.
Quería mojarte
pero no te encontró mi extensa humedad.
Quería evaporarme en tu cuerpo
pero te cubriste de mi lluvia.
Agua esta tarde corrió
en estas calles negras.
Todo se detuvo
mi lago se secó.
Regresé al cielo
seré nube gris de nueva cuenta.
Esperare, mañana en la tarde
volveré a caer.
No sé si te moje
pero mi relámpago me hará llover más fuerte
para alcanzarte.
Amor anónimo que no se pude quedar,
la palabra exacta para reconfortar,
la sonrisa sincera que cae en la rivera de tus ojos,
el oído paciente que escucha sin juzgar.
Ese amor lejano que se sienta a esperar
que camina cuando lo llamas,
que espera paciente el tiempo que lo necesitas;
oculto sin exigencias.
Necesita más de tu tiempo
para que tu temor se borre;
queda en pie mirando cómo te marchas,
te deja escapar, pensando que regresarás.
Amor anónimo que te cuenta nubes,
que te atrapa rayos de sol en las tardes,
que te cuenta lunas y estrellas,
que solitario camina esperando que le llames.
Amor anónimo que te entregas noches enteras,
que deseas cerca pero siempre con distancia;
es exacto y verdadero porque es sincero;
es tu sorpresa que te deja sin palabras porque lo sientes
tan cierto.
Y es a la distancia que juegas para guardarlo,
es tu celo para no compartirlo;
está en ese baúl en donde lo haz condenado
es la sorpresa que cambia tu vida.
Amor anónimo con el que sientes que puedes llorar,
con el que tu dureza se hace pedazos;
en los brazos de este amor te puedes abandonar
miedo extraño por no saber qué hacer después de la pasión.
Amor anónimo que camina las tardes,
que quiere dejar de serlo y llora con la luna;
este amor animo que se deja querer tantas veces
pero que siempre ocultan para no mostrarlo.
Es la noche que lo quiere,
que no lo deja dormir acompañándolo en su soledad;
es esta dama negra que lo tomo alguna vez,
lo acaricia y lo alienta con lunas y estrellas
para que no sufra más.
Amor anónimo que está ahí un poco cansado,
que duerme solo 2 horas de su día
cubierto con sábanas de nubes nocturnas
que suspira en su corto sueño
espera que después de un amanecer alguien lo presente.
Porque yo te quiero sin competencias,
mi amor está lleno de solvencias;
no le doy tiempo a mis temores,
tengo el tiempo necesario e indispensable
para entregar corazones.
Porque dejo las razones,
no son necesarias,
sólo quiero que sientas mis manos
en la forma precisa que necesita tu piel.
Es este amor absurdo
que no mide ni costos ni beneficios;
es este corazón anónimo
que siempre está ahí para quien quiera llevarlo.
Mi amor no encuentra rivalidades,
en tus ojos quiero ir sin pensar en un trofeo,
mi corazón no sabe de derrotas ni victorias
sólo quiere que lo arrullen tus besos y tus palabras.
Porque no pienso en que viene después
es tu pasión delirante, que llevo en estos días;
es la imagen de tu mirada llena de sorpresa
por este amor sin condiciones.
Porque yo te quiero sin competencias,
mi amor está lleno de solvencias;
no le doy tiempo a mis temores,
tengo el tiempo necesario e indispensable
para entregar corazones.
Es el viento que tomó mi cuerpo
deliciosa sensación flotar entre tus manos.
No nos deja caer tu fuerza
una termal que nace del suelo.
Es tu amor que hace volar
flotante cubriendo distancias.
Es el dedo que cae de las nubes
toca mi tierra y se vuelve tornado.
Es la lluvia de tus ojos
lava mi cuerpo solitario.
La brisa de tu voz en la tarde
fresca como tu corazón salvaje.
Es tu aliento que acaricia mis labios
con esa dulzura suave viento.
Es el canto que le arrancas a los árboles
con tu vuelo libre aire amoroso.
Lleno mi corazón y mis pulmones
me siento envuelto por tu frescura.
Te llevas fragmentos de mi
que hermoso sentir la brisa de tu verano.
Humedad en mí que secan tus palabras
viento repentino, aire que me lleva al sueño.
Espíritu de mis nubes
que hoy hacen que crezca mi corazón.
Respiro mejor, tal vez con un poco de dolor
me llevas de tu mano transparente.
Repentino y fugaz,
llevare el aura de tu fuerza siempre.
Y cuando canten los árboles
sabré que eres tú.
Gotitas que derraman tus ojos
porque no me puedes decir adiós,
salen de tus ojos sin avisar.
Son tan lentas y constantes
porque son de dolor
porque decidiste estar sin mí.
Gotitas que van en el aire
porque tienes miedo de quererme
¿en dónde está la herida que dices provocarme?
Gotitas que bebo
al tenerte entre mis brazos
al sentir que tu armadura se desintegra.
Gotitas que llora tu cuerpo
que dice que no cree ya en el amor
y que piensa que lo cambia por deseo.
Pero es el agua que me añora,
deseo que tu miedo se marche
para que te deje libre, sin tanta tristeza.
Gotitas de amor que nos da la noche,
y que se confunden con el llanto de tu miedo,
la vida sigue y ahora tengo miedo que te seques.
Tu cielo nunca cambiará,
tu cielo estará siempre ahí,
nublado o claro,
ahí estará dándote sol o lluvia
ahí estará.
YMCH 11/05/09
Tengo mis manos
para convertir en braza quemante
tu cuerpo.
Tengo mi boca
para saciar mi sed con el manantial
de tus besos.
Pero hace tanto tiempo
que mis manos no saludan
a tu cintura.
Ni duermen
con el ir y venir
de tus caderas.
Ahora ya no bebo
la sabiduría de tus labios;
me muero poco a poco de sed.
Ya no siento que me arrancas la vida
con la rabia de tus besos
para renacer en tu boca otra vez.
El tiempo fue un suspiro
mis manos y mi boca
necesitan de tu agua
y del arrullo de tu cuerpo.
Viene la noche por mi
llega con el agua maravillosa
para lavarme con su amor helado,
para hacerme sentir sombra una vez más.
Es la humedad que me atrapa,
la dulce angustia de esta pasión;
es la materia de mi cuerpo
que siempre está dispuesta.
Pero la corriente de esta agua
desea tomar siempre otro curso,
mira siempre un sendero que la aleja de mí,
quisiera que no me doliera quedarme seco.
Pero esta noche la oscuridad me lleva
y su lluvia me acaricia,
se evaporamos al unirse a mi candente piel,
soy de nuevo parte de la oscuridad.
No sé por qué llega así,
de pronto, me ahogo en la sorpresa
de un cuerpo hermoso,
de unos labios sedientos de besos,
de una piel que se desmorona entre mis manos.
Ahora en esta noche
suspiro en esta oscuridad la sorpresa,
lavo este pequeño tormento,
este tiempo, y esta tristeza
con la primera lluvia de verano.
Me haces soñar despierto
y ahora te sueño cuando duermo;
es de lo que me hablas
de lo que se hacen mis sueños.
De tu tierra lejana,
del canto de sus aves,
del aroma de las flores,
que a través de ti llegan a mí.
Y es que cuando cierro mis ojos y duermo
la fatiga que me producen tus besos,
viene el recuento de lo que me produce tu cuerpo
de tu mirada suave y lejana.
En el día invento rincones y momentos para estar junto a ti,
mi alma es un soplo que se marcha en un segundo;
por suerte tengo la noche para ir por ti
y es tan cierta la sensación que al amanecer lloro.
No quisiera regresar,
pero recuerdo que tu voz me contará más detalles,
me dirá como el viento
toma la forma de mi mano sobre tu espalda.
Me contará como nos encontramos
en las nubes que descansan en el cielo,
en las ramas de los árboles que lloran lluvia,
en las calles de nuestra soledad.
Y soñare todos los días despierto
para que todas las noches vengas por mi cuando duermo;
estaré atento al canto de tu voz
que me describe lo que miran tus ojos hermosos.
De pronto el tiempo se detiene,
qué hacer cuando el sendero no termina
y no te puedes detener;
mis latidos son pasos inciertos.
Me perderé en la arena de esta piel nueva,
cronos me permite deslizarme junto a ti;
la duda desaparece y respiro mejor,
son los minutos que me llevan, me alejan del pasado.
Que el reloj llore más segundos,
que se lleve las dudas de los días sin respuesta;
es difícil entender que uno es una barrera,
por eso prefiero avanzar en estos minutos de soledad.
Y el tiempo se detiene,
me aturden todavía el sonido de tus besos;
bebo horas y minutos para volver a verte;
dejo que me bañe el sol y la luna para estar junto a ti.
Este lapso en que me sobrepongo a tu asalto amoroso
hace que sienta más el destierro de mi alma,
y el necio vicio de ir entre calles y avenidas
con el monologo de mi corazón.
Continua el ardor de mis ojos,
porque en las noches la luna limpia mis lágrimas,
y al amanecer el sol seca mi rostro,
por si gustas regalarme más de tus besos.
El tiempo se detiene,
pero cronos me permito deslizarme junto a ti,
que se lleve las dudas de los días sin respuesta,
beberé horas y minutos para estar junto a ti
Y terminar con el monologo de mi corazón
para que comience a conversar con el tuyo.
Eros me atrapó esta tarde,
nubló mis ojos de tierna pasión,
me sorprendió su asalto inesperado;
unos instantes se hicieron perennes.
Borró de mis ojos la tristeza,
borró de mis labios la nostalgia,
borró de mi piel el ansia,
y me dejó tendido con la deliciosa sorpresa de tus labios.
Eros me atrapó esta tarde
y me regaló la lluvia de tus cabellos,
la ira de tu vientre,
la fuerza de tus manos.
Fui presa de tus caricias
tan cerca tu aliento,
tan cerca de tu cuerpo,
lo inevitable de tenerte entre mis brazos.
Eros me atrapó esta tarde
trajo sin pensarlo sueños del pasado,
sepultados en el olvido
y me regaló la inconsciencia de este amor.
La luz de un nuevo sol
para despertar dentro de este sueño
y amarte de nuevo
y recibir tus tiernos besos.

Y es esta luna
tierna acompañante nocturna.
Luz distante
testigo amoroso.
El ojo que me mira
parpadea entre las nubes.
Sincera me habla
en estas noches azules.
Marca mi camino
los pasos no son tan solitarios.
Un suspiro
mis ojos no se apartan de ella.
Me hace el amor
con su rallo que llega a mi corazón.
Su destello
llena mi mirada
Mis lágrimas
son luciérnagas que vuelan
El pretexto necesario
para no dormir como los demás mortales.
Luna mía
nunca me abandones.
El hecho es que nos acompaña un espíritu hermoso,
el hecho es que lo hicimos para nosotros;
lo construimos con nuestra voz
lo construimos poco a poco con palabras.
Nació de una mirada repentina,
de una mirada llena de sorpresas,
de nuestras veredas solitarias,
de esos días en que la vida parecía nada.
Y es el cielo y el mar que se unieron
para extender por siempre su existencia;
y es esa nostalgia que sentimos
cuando parece que se marcha.
Pero sabemos que está ahí
en cada detalle, en cada gente
que nos recuerda nuestro rostro,
ahí está pendiente, atento y sin falla.
Cada amanecer es la certeza de sentir su compañía,
el día en donde su presencia nos motiva,
la tarde en que guardamos un momento para atraparlo
y en la noche llora con nosotros porque se siente ingrato.
Y es que nos hizo cometer locuras;
volar sin parar hasta encontrarnos,
caminar bajo el sol sin descanso,
formar un solo cuerpo con nuestra arena y nuestra sal.
Ahora acompaña nuestros días en que tal vez
la arena y la sal no se encuentren tan seguido,
pero guarda en nuestra mente
la certeza del próximo dialogo de nuestra piel.
A mí, me dicta estas líneas en las noches,
a ti, te hace fuerte para enfrentar tu día;
el hecho es que nos acompaña un espíritu hermoso,
en su nombre, esperemos que el tiempo pase
y tomemos su mano.
Sin lágrimas ni miedos,
sin que la nostalgia vaya más allá de estar tristes un poquito;
sin juicios ni sentencias;
que es nuestro este espíritu
del que los dos sabemos es puro y hermoso.
La luz quema de una forma distinta
en otros cuerpos el sol deja llagas;
en mí, hace que crezca
el verde de mi corazón.
El exceso de aire
a unos los asfixia
a mí me llena el pecho
para susurrarte al oído tu nombre
y decirte que te quiero.
Para unos la tarde es la muerte,
yo muero por ti en cada tarde
para viajar en las noches solitario;
y me vuelvo sombra;
y me vuelvo lamento
por el dolor al dejar de existir.
Para unos la muerte es alivio
yo que muero a cada instante
ya no sé qué es;
yo que morí en tu mirada,
yo que dejé mi existencia en tus besos.
En unos el tiempo no tiene importancia
yo cuento en cada minuto y cada hora
la magia que acontece en el límite
del cambio de horas y minutos.
Para unos la vida, la muerte y el tiempo
no tienen relación
sin hilvanar los sucesos de la existencia
dejan que unos mueran en las tardes
sin disfrutar de este dolor.
Esta tarde tu ausencia suena a nostalgia,
esta tarde que el tiempo te guarda
es el silencio de tu voz que ya no me habla,
es la forma más divina de tenerte.
Eres el sueño que una tarde pude tocar,
eres la ilusión que tejió su nido en mi corazón
y que ahora llevo cuando ya no me perteneces;
nuestro sueño nació de nuestros encierros.
Sueño que los mortales anhelan;
los días desde que tomaste mi corazón
son la búsqueda constante para hacerte saber
que la sustancia de tu voz me hace falta.
Si este sueño pudiese prolongarse más,
pero nuestra utopía se parte en dos,
dejándonos a cada uno
en nuestros reinos solitarios.
Estos días,
dejé de escuchar el sonido de tu cielo
dejé de imaginar tu rostro
y cada uno de tus suspiros que te dejaban sin aliento.
Eres aun el sueño que me cuida cuando duermo,
perdóname mi amor por no poder volar hasta tu reino;
hoy al descansar sobre mi almohada
pensaré que son tus brazos los que me calman.
Pensaré que tú cielo mío
sigues soñando como yo
en ese distante cariño
por el que los dos hicimos un pacto.
Retomé el camino que perdí,
anoche me di cuenta que el temor se ha ido,
anoche me di cuenta
que tus venas de concreto me recibieron con su paz,
alcance la nube de metal
y llegué a mi destino final.
Anoche de nueva cuenta
sentí el hierro de la soledad
cortando el centro de mi cuerpo.
fragmentando mi espíritu, sanándome cada vez más
En cada luz y en cada sombra,
apareció el hielo de tu espalda,
la madera blanda de tus brazos,
pero la jornada hacia ti se terminó.
La distancia se forja en líneas paralelas.
cada vez el abismo crece,
solo con mis pasos
el aprendizaje comienza de nuevo.
He de hallarte en cada luz
que dibuja mi sombra,
he de encontrarte en el cielo púrpura
de esta tarde que despide un día más.
El temor de verme sin nada se fue,
dejándome con esta hermosa libertad
que extraña el diálogo hermoso de tus labios
que extraña el silencio amoroso de tus ojos.
Cuento mil pasos en el concreto
de estas calles generosas
que soportan de nueva cuenta
mi incansable y solitario andar.
Voy de nuevo buscando un descanso
un lugar en donde invitar a la esperanza
a que me tome la mano;
el temor se fue
mis caminos de concreto me llevan en paz.
Tú tienes la fortuna de medir el amor tan cerca
porque la distancia la mides en centímetros;
yo no la tengo
porque mi distancia con el amor
la mido en kilómetros.
La cercanía es tu tormento
la distancia es el mío.
La cercanía con el cielo
es el abismo de los indecisos.
Afortunado el que ama libremente
aunque la distancia se interponga
pues el cariño está presente.
En cada emoción
en cada suspiro.
Si esta noche te encontrara en las estrellas
bebería de nueva cuenta tu dulzura,
esa dulzura que nace de tu boca,
de tus labios tiernos,
de tu sonrisa franca.
Si esta noche al caminar
te encontrara al dar vuelta en la esquina,
te tomaría entre mis brazos
y me elevaría de nuevo contigo a nuestro cielo.
Si esta noche volvieras a cantarme en mis oídos,
mi cuerpo se desvanecería lentamente
ebrio de tu dulce voz
delirante al beber más del anís de tus besos.
Te pediría esta noche ya entre las estrellas
que me cantaras de nueva cuenta
esa melodía que dice abrázame de nuevo
como tú sabes hacerlo.
Esta noche escucho cómo repites mi nombre,
y cómo antes de dormir
nos abandonamos en la oscuridad de nuestro sueño
pensándonos a pesar de la distancia.
Si esta noche te tuviera atada a mi cuerpo
de nueva cuenta el mar nos acompañaría con sus olas,
de nueva cuenta nos absorbería la sorpresa de nuestra pasión
sintiendo esta herida que nos deja la distancia de nuestro cielo.
Sé que enamoramos a nuestros fantasmas
no puedo tocarte,
pero la miel de tu voz
alimenta a mi corazón atolondrado
que no hace más que latir amor en cada una de tus palabras.
Esta noche hacemos el amor entre cometas,
esta noche nos desgarra el saber nuestra distancia
sabemos que después de ese momento cósmico
es difícil alinear nuestras galaxias.
Si esta noche nos encontramos en nuestros sueños
bebe conmigo la dulzura de nuestro cariño,
vuela conmigo entre mis brazos,
embriágame con tus besos infinitos,
borremos la distancia,
y entre el universo mar
hagamos el amor.
Ese dolor
no era por nada.
Una especie de premonición
a la dura verdad.
La mentira, la constante
al menos uno es honesto.
Respirar con tranquilidad
las decisiones no son tan viscerales.
Siempre con el corazón en la mano
no hay quien nos juzgue.
Ni por un pequeño error
hasta eso se comprende.
La sorpresa de quien te estima
la limpia sonrisa de la franqueza.
No todos tenemos ese don
para evitar que nuestro pasado nos persiga.
Y ser uno mismo.
uno mismo a partir de la solitaria tarde.
Y que confíen en uno
sin dudar nuestros actos y palabras.
Ofrendando el calor de nuestro pecho
y la sinceridad de cada una de nuestras acciones.